
Te deseo entre mis piernas;
te tengo entre mis piernas,
penetrandome hasta tocar el cielo,
con caricias que se vuelven
rocío en mi piel,
con tu lengua tocando
mis más íntimos secretos,
conociendo cada detalle
de mi cuerpo;
tus manos revolviendo
mis pensamientos;
tu cuerpo entrelazandose
con el mio;
tu aroma
enliqueciendo mis sentidos;
tus labios junto a los mios
deshaciendose como dos hielos
al calor del fuego,
que se vuelven a encontrar
para que nazca el beso.
Con cada mirada
enciendes mis pasiones
ocultas,
con cada caricia
mil gemidos de deseos
descubiertos...
Te siento,
y no puedo dejar
de decir
que te amo con locura,
locura y pasión
que invaden mis noches
y mojan mi cama.
Te deseo
con cada milímetro
de mi piel,
te amo
con cada respiro
de mi alma.